Lenovo Legion Y700 Infinite: potencia bruta y refrigeración avanzada para gaming
Según recoge Androidphoria, se sitúa justo entre la Legion Y700 Gen 5 y la Legion Y700 de 2025, una franja intermedia que le permite recortar en algunos detalles para ajustar el precio sin renunciar…

Acabamos de conocer la Lenovo Legion Y700 Infinite (2026), la nueva tablet gamer con la que Lenovo quiere reinar en el segmento más exigente del catálogo Android. Según recoge Androidphoria, se sitúa justo entre la Legion Y700 Gen 5 y la Legion Y700 de 2025, una franja intermedia que le permite recortar en algunos detalles para ajustar el precio sin renunciar a lo que de verdad importa a quien juega en formato tablet. Y lo que importa aquí es mucho: Snapdragon 8 Elite Gen 5, hasta 24 GB de RAM, Android 16 y una pantalla OLED que apunta directamente a los títulos más exigentes del momento.
Un corazón que no se rinde ni en las sesiones largas
Lo primero que nos invita a fijarnos es su sistema de refrigeración. La Legion Y700 Infinite monta un cuerpo de aluminio y una cámara de vapor con 15.000 mm² de superficie, una cifra que en el día a día se traduce en algo muy sencillo: podemos mantener sesiones largas con los gráficos al máximo sin que la temperatura nos obligue a parar. Si le sumamos el SoC más puntero de Qualcomm en estos momentos y los 4,5 millones de puntos que registra en AnTuTu, tenemos una máquina que aguanta todo lo que le echemos encima, desde emuladores exigentes hasta los últimos lanzamientos vía nube con la latencia más ajustada posible.
La memoria tampoco se queda corta: configuraciones LPDDR5T de hasta 24 GB y almacenamiento UFS 4.1 de hasta 1 TB. Son cifras que hasta hace poco veíamos solo en móviles top, pero en formato tablet nos abren la puerta a flujos de trabajo impensables hace un par de años: grabar partidas en local, mantener varias apps abiertas a la vez mientras jugamos o instalar catálogos de juegos pesados sin preocuparnos por el espacio en meses.
Una pantalla que se siente rápida al tacto
Para nosotros, aquí está la verdadera sorpresa. El panel OLED de 8,4 pulgadas con resolución 2K combina una tasa de refresco de 165 Hz con un muestreo táctil de 3400 Hz, una combinación reservada hasta ahora a monitores gaming de escritorio. Traducido al uso real: scrolls más suaves en menús y, sobre todo, una respuesta inmediata al dedo que se nota especialmente en shooters y juegos de ritmo rápido. El brillo máximo de 4000 nits, además, nos asegura que vamos a poder usarla en exteriores sin pelearnos con los reflejos del sol.
Y no viene sola. Uno de sus dos puertos USB-C es compatible con DisplayPort, así que podemos conectarla a un monitor externo y utilizarla como un miniordenador de sobremesa cuando queramos trabajar con una pantalla grande. Se complementa con altavoces compatibles con Dolby Atmos, dos motores de vibración para una respuesta háptica mucho más inmersiva y conectividad WiFi 7, Bluetooth 5.4 y 5G, que nos saca de apuros cuando no tenemos una red WiFi cerca.
Qué mirar antes de lanzarse a por ella
La tablet ya está a la venta en China en tres acabados (blanco, púrpura y lila grisáceo) y, según la información disponible, es compatible con los accesorios gamer de la familia Legion. Por ahora no hay confirmación sobre su salto al mercado global, así que si estamos en España solo nos queda recurrir a importadores o esperar noticias oficiales. La fuente original recoge los precios por configuración en el mercado chino, pero conviene consultar esa página antes de tomar cualquier decisión, ya que las cifras exactas dependen del corte de RAM y almacenamiento que elijamos.
Un apunte práctico para quienes vengan de tablets más convencionales: la batería es de 7470 mAh con carga rápida de 68 W, una combinación solvente pero no récord, porque Lenovo ha primado claramente el rendimiento sostenido frente a la autonomía bruta. Si vuestras sesiones de juego pasan con frecuencia de tres o cuatro horas seguidas, merece la pena tener el cargador a mano.