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Alquiler de bicicletas en Nueva York: precios y costes ocultos

Treinta minutos no son el límite universal de Citi Bike, aunque sí son la cifra que más problemas provoca a turistas y usuarios ocasionales. Ese es el tiempo incluido en los billetes sencillos y en el pase de 24 horas para cada trayecto en bicicleta clásica.

Actualizado11 de septiembre de 2026
Lectura20 min de lectura
Alquiler de bicicletas en Nueva York: precios y costes ocultos

Cómo se estructura realmente el precio de subirse a una bici en Manhattan

La membresía anual funciona con otra regla: permite viajes de hasta 45 minutos antes de que empiece el recargo por exceso de tiempo.

Entradas y precios

Alquiler de bicicletas en Nueva York

4,1/5 · 2075 opinionesPrecios verificados el 27 de agosto de 2026Disponible a corto plazo
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Las tarifas cambian según la fecha y la demanda: comprueba el precio del día en la página de reserva.Taquilla asociada GetYourGuide (enlace de afiliado)

La diferencia parece pequeña sobre el papel, pero cambia bastante el coste final. Quien alquila una bici para cruzar Manhattan, dar una vuelta por Central Park o llegar hasta el puente de Brooklyn no está comprando exactamente horas de uso. Está comprando trayectos con una duración máxima incluida. Si no entiendes esa mecánica, el precio que ves al principio y el que acaba apareciendo en la tarjeta pueden tener muy poco que ver.

El alquiler de bicicletas en Nueva York parece sencillo en la aplicación: introduces la tarjeta, desbloqueas una bici y empiezas a pedalear. La tarifa real, sin embargo, depende de tres variables que se cruzan: tipo de billete, duración del trayecto y modelo de bicicleta. A eso hay que añadir los impuestos que correspondan y los posibles cargos por exceso de tiempo o por utilizar una bicicleta eléctrica.

Esta guía no va de postureo ciclista ni de rutas épicas. Va de cuánto puede costarte de verdad Citi Bike, qué diferencia hay entre un billete sencillo y un pase diario, cuándo compensa una e-bike y qué responsabilidad asumes si la bicicleta no queda correctamente registrada como devuelta.

Citi Bike no cobra por horas en todos sus productos: cobra por trayectos con un tiempo incluido. El cronómetro no desaparece porque lleves un pase diario.

Citi Bike: billete sencillo frente a pase diario

El sistema público Citi Bike —las bicicletas azules que se ven por Manhattan, Brooklyn y parte de Queens— tiene dos opciones especialmente relevantes para el visitante ocasional: el billete sencillo y el pase de 24 horas. La tarifa de partida indicada en el borrador de referencia es esta:

ProductoQué incluyeLímite por trayecto
Billete sencilloUn viaje en bicicleta clásicaHasta 30 minutos
Pase de 24 horasTrayectos ilimitados durante 24 horas en bicicleta clásicaHasta 30 minutos cada uno
Membresía anualTrayectos incluidos para usuarios frecuentesHasta 45 minutos cada uno

El billete sencillo, con una tarifa base de 4,99 dólares, sirve para un trayecto concreto. Sacas la bicicleta, vas de un punto a otro y la devuelves en una estación. Si solo quieres cruzar una zona determinada o hacer un desplazamiento puntual, no necesitas pagar un pase de día entero.

El pase diario, cuya tarifa base indicada es de 25 dólares, permite hacer varios trayectos durante 24 horas. Es una opción más lógica si quieres moverte por distintas zonas de Nueva York, dejar la bici en una estación y volver a sacar otra más tarde. La palabra importante es «trayectos»: el pase no convierte la bicicleta en un vehículo reservado para ti durante todo el día.

Eso significa que no puedes sacar una bicicleta por la mañana y devolverla por la noche sin más. El funcionamiento previsto es otro: desbloqueas, pedaleas, anclas la bicicleta en una estación y cierras ese trayecto. Después puedes coger la misma bici o una distinta, siempre que haya disponibilidad.

La tarifa de 25 dólares debe entenderse como precio base. El importe final puede incluir los impuestos aplicables y crecer si se producen excesos de tiempo o si eliges una bicicleta eléctrica. Por eso conviene mirar la pantalla de confirmación de la aplicación y no quedarse únicamente con la cifra promocional o con el precio que aparece en una página de compra.

Por qué el pase diario no siempre es la opción más barata

Para un único desplazamiento corto, el billete sencillo puede bastar. El pase diario empieza a tener sentido cuando vas a realizar varios trayectos y puedes devolver la bicicleta dentro del tiempo incluido. La comparación cambia si pretendes usarla como una bici privada durante horas: en ese caso, los recargos pueden anular rápidamente la ventaja del pase.

Un turista que sale de Midtown, llega a Central Park, continúa hacia el Hudson y vuelve a moverse por Manhattan puede encadenar varios trayectos sin pagar exceso. Pero tendrá que buscar estaciones y planificar los anclajes. Si lo que quiere es pedalear sin interrupciones durante una hora o más, el sistema público deja de ser tan cómodo y puede ser más razonable valorar una tienda de alquiler convencional.

El límite de los 30 minutos: cómo evitar penalizaciones por exceso de tiempo

En los billetes sencillo y diario, el tiempo incluido para una bicicleta clásica es de 30 minutos por trayecto. Una vez superado ese límite, el exceso se cobra a 0,41 dólares por minuto, según la tarifa utilizada como referencia en este análisis.

La cuenta es fácil, pero el sistema se presta a despistes. Si sacas la bici a las 12:05 y la anclas a las 12:40, has utilizado 35 minutos: los primeros 30 están dentro del trayecto y los cinco restantes generan un recargo de 2,05 dólares. No parece grave. El problema aparece cuando haces varios recorridos largos o cuando dejas la bicicleta parada mientras haces fotos, comes o buscas una dirección sin haberla devuelto.

Pongamos el ejemplo de Central Park. Una vuelta completa puede alargarse bastante si paras, te desvías o encuentras tráfico de peatones en las zonas más concurridas. Si mantienes la misma bicicleta durante una hora y cinco minutos, el exceso sería de unos 35 minutos. A 0,41 dólares por minuto, son aproximadamente 14,35 dólares adicionales. El pase diario de 25 dólares pasaría a costar unos 39,35 dólares antes de los impuestos que correspondan.

La clave está en separar una pausa de un trayecto. Si vas a detenerte durante un rato, no basta con apoyar la bici o dejarla junto a un banco. Hay que devolverla correctamente en una estación. Cuando el anclaje queda registrado, el trayecto termina y el contador deja de correr.

La estrategia de los trayectos cortos

La forma más sencilla de evitar sorpresas es no apurar el minuto 30. Anclar la bici alrededor de los 25-28 minutos deja un margen razonable para encontrar una estación, comprobar que el anclaje se ha registrado y desbloquear otra bicicleta si vas a continuar.

No es necesario convertir la ruta en una carrera contra el reloj, pero sí conviene mirar la aplicación de vez en cuando. Las estaciones no están colocadas con una precisión matemática en todos los recorridos y una estación llena puede obligarte a buscar otra. También puede ocurrir lo contrario: llegas a una estación, pero no quedan bicicletas disponibles para continuar.

Un itinerario por Central Park admite mejor esta estrategia si lo divides en varios tramos. Puedes devolver la bici antes de entrar en una zona en la que quieras caminar, volver a sacarla después y cerrar de nuevo el trayecto al llegar a otro punto. Lo mismo se aplica a un recorrido que combine el puente de Brooklyn con el paseo junto al East River: si la ruta supera claramente los 30 minutos, no conviene confiar en que el margen será suficiente.

La cuenta acumulada tampoco es tan dramática como a veces se presenta. Diez minutos de exceso en un solo trayecto son 4,10 dólares, no casi 60. Si esos diez minutos se repiten en diez trayectos, el recargo total sería de 41 dólares. La diferencia es importante: el recargo se calcula por los minutos realmente excedidos, no por una penalización fija que se multiplique automáticamente por cada uso.

Diez minutos de más son 4,10 dólares en un trayecto. Diez veces esa misma distracción suman 41 dólares: suficiente para que el cronómetro deje de ser un detalle.

Qué hacer si la estación no acepta la devolución

El riesgo no está solo en olvidar la hora. También puede ocurrir que el anclaje no se complete, que la estación esté llena o que la aplicación tarde en reflejar la devolución. En esos casos, no conviene alejarse inmediatamente.

Comprueba la señal de la estación y el estado del viaje en la app. Si la bicicleta sigue apareciendo como activa, intenta otro punto de anclaje o busca asistencia a través de los canales de Citi Bike. Una devolución correctamente registrada debe cerrar el trayecto; el problema aparece cuando el sistema no la reconoce o cuando la bicicleta queda físicamente fuera de una estación.

No hay que confundir un retraso de actualización con una regla automática por la que Citi Bike cobre la bicicleta aunque haya quedado devuelta correctamente. La responsabilidad económica se relaciona con la devolución registrada y con el estado real de la bicicleta. Por eso la comprobación final es una parte del alquiler, no una formalidad.

Bicicletas eléctricas: el suplemento que puede cambiar la factura

Las bicicletas eléctricas son una de las principales fuentes de diferencia entre el precio esperado y el cargo final. Para usuarios con billete sencillo o pase diario, el suplemento indicado es de 0,41 dólares por minuto desde el inicio del trayecto eléctrico. En otras palabras, el tiempo de cortesía de 30 minutos de la bicicleta clásica no se aplica de la misma manera a la e-bike.

Un trayecto de 25 minutos en bicicleta eléctrica supondría unos 10,25 dólares de suplemento. Si utilizas una e-bike durante 20 minutos, el extra sería de aproximadamente 8,20 dólares. Dos o tres desplazamientos de ese tipo pueden costar tanto como el propio pase diario, incluso aunque no hayas excedido el límite de tiempo de las bicicletas clásicas.

La aplicación y la estación deberían indicar que se trata de una bicicleta eléctrica antes de confirmar el desbloqueo. Conviene fijarse en ese aviso, especialmente si estás pagando con prisa o si varias bicicletas están juntas. El aspecto exterior ayuda a distinguirlas, pero la pantalla de confirmación es la referencia más útil para saber qué tarifa se aplicará.

Cuándo tiene sentido pagar por una e-bike

La bicicleta eléctrica puede compensar cuando el motor resuelve un problema concreto, no solo porque parezca más cómoda. Hay varios casos claros:

  • Distancias largas: desplazamientos entre Midtown y Harlem, trayectos hacia Brooklyn o rutas que combinan varios barrios pueden hacerse pesados con una bicicleta convencional.
  • Cuestas y puentes: el motor reduce el esfuerzo en zonas donde el desnivel o el viento convierten un recorrido corto en algo bastante menos agradable.
  • Equipaje o fatiga: si llevas bolsas, vienes de caminar todo el día o viaja contigo alguien que no está acostumbrado a montar en bici, el suplemento puede ser el precio de llegar en condiciones.
  • Tiempo limitado: si tienes pocas horas y quieres cubrir una zona amplia, la asistencia eléctrica puede resultar más práctica.

Para un paseo por Central Park, una ruta llana por el Hudson River Greenway o un desplazamiento corto entre estaciones cercanas, la bicicleta clásica suele ser suficiente. Ahí la e-bike aporta comodidad, pero no necesariamente una ventaja proporcional al suplemento.

También hay que tener en cuenta que la bicicleta eléctrica no elimina los problemas de disponibilidad. Puede que llegues a una estación y solo queden modelos eléctricos, o que la bicicleta clásica que buscabas no esté disponible. Si el presupuesto es ajustado, merece la pena comprobar el tipo de bici antes de desbloquearla y no asumir que todas las bicicletas del sistema cuestan lo mismo.

Responsabilidad financiera: qué ocurre en caso de pérdida o robo

Citi Bike contempla un cargo de 1.200 dólares más los impuestos aplicables si la bicicleta se pierde o es objeto de robo mientras la responsabilidad sigue asociada al usuario. Es una cantidad que cambia por completo la perspectiva del alquiler: el riesgo principal no está en pagar unos minutos extra, sino en marcharte sin haber confirmado que la bici ha quedado correctamente devuelta.

La diferencia esencial es esta: una bicicleta que ha sido anclada de forma correcta y cuya devolución aparece registrada no debería tratarse igual que una bicicleta que continúa activa, que queda fuera de una estación o que desaparece antes de que el sistema confirme el cierre del trayecto. No es correcto presentar como inevitable un cargo por robo cuando la devolución se ha completado correctamente.

La situación se complica cuando el anclaje es defectuoso. Puede que la bicicleta parezca colocada en su sitio, pero no haya quedado bloqueada o que la aplicación no haya cerrado el viaje. Si te alejas sin comprobarlo, para el sistema la bicicleta puede seguir bajo tu responsabilidad.

Hay varios errores que conviene evitar:

  • Empujar la bici y dar por hecho que está anclada: el sonido o la resistencia física no bastan. Hay que comprobar el indicador de la estación o la confirmación en la aplicación.
  • Dejarla junto a una estación sin introducirla en un punto válido: estar cerca de una base no equivale a haber terminado el trayecto.
  • Utilizar un poste, una verja o un candado personal: Citi Bike reconoce sus propios puntos de anclaje, no cualquier elemento urbano al que se pueda sujetar una bicicleta.
  • Marcharse cuando la aplicación sigue mostrando el viaje activo: si no puedes cerrar el trayecto, lo prudente es intentar otro anclaje o contactar con el servicio de asistencia.
  • Suponer que el cargo se anula automáticamente: si la bicicleta no figura como devuelta, conviene conservar capturas, horarios y cualquier comunicación con el operador.

El seguro de viaje o determinadas tarjetas pueden incluir cobertura para alquileres, pero no hay que darla por sentada. Las condiciones suelen depender del tipo de tarjeta, de cómo se haya pagado el alquiler y de si se han cumplido las obligaciones del usuario. Para un visitante, lo más sensato es reducir la exposición: utilizar estaciones oficiales, evitar dejar la bici sin vigilancia fuera de una base y verificar el cierre del trayecto antes de continuar a pie.

Suscripciones anuales y perfiles de usuario frecuente en Nueva York

La membresía anual está pensada para quien utiliza Citi Bike con frecuencia, no para el turista que quiere hacer un par de rutas durante un fin de semana. En el borrador de referencia aparecía una tarifa de 239 dólares al año junto con un ajuste previsto para el 28 de enero de 2026. Esa formulación ya no es válida: el ajuste entró en vigor el 28 de enero de 2026, por lo que los 239 dólares no deben presentarse automáticamente como el precio anual vigente en septiembre de 2026.

La cantidad final que se muestre al contratar debe comprobarse en la aplicación o en la página oficial, porque puede incluir la tarifa actual y los impuestos aplicables. Lo que sí cambia de forma relevante frente a los productos para visitantes es el tiempo incluido por trayecto: la membresía anual permite viajes de hasta 45 minutos en bicicleta clásica.

Ese margen adicional ofrece bastante más flexibilidad. No obliga a buscar una estación cada media hora y facilita los desplazamientos cotidianos entre barrios. Aun así, no convierte el servicio en un alquiler ilimitado de bicicletas: también hay que devolver cada unidad, y las bicicletas eléctricas pueden tener un suplemento específico para miembros.

Lo que aporta la membresía anual

Para un usuario frecuente, las ventajas principales son estas:

  • Trayectos ilimitados en bicicleta clásica, sujetos al límite de 45 minutos por viaje.
  • Más margen para cruzar zonas amplias de la ciudad sin tener que planificar un anclaje cada media hora.
  • Un coste de uso de las bicicletas eléctricas distinto y normalmente más favorable que el de los usuarios ocasionales, según las condiciones vigentes.
  • Una fórmula más adecuada para sustituir desplazamientos cortos en metro, taxi o vehículo privado.

La membresía empieza a tener sentido cuando el uso es recurrente. Un residente que utiliza la bici varias veces por semana puede amortizarla con relativa facilidad frente a la compra constante de billetes sencillos. También puede cuadrar a quien pasa largas temporadas en Nueva York o vuelve varias veces al año y mantiene un patrón de uso estable.

Para una estancia de cuatro o siete días, en cambio, la comparación es menos favorable. No basta con dividir el precio anual entre el número de jornadas del viaje. Hay que tener en cuenta cuánto tiempo pasarás realmente en la ciudad, cuántos trayectos harás y si volverás a utilizar la cuenta más adelante.

El usuario que debería seguir con pases diarios

El pase diario es más razonable en estos casos:

  • Viaje corto con uno o dos días de uso intensivo.
  • Rutas turísticas concretas por Central Park, Manhattan o Brooklyn.
  • Grupo que no quiere asumir una suscripción anual para una estancia puntual.
  • Usuario que prefiere pagar solo cuando visita Nueva York.

El billete sencillo, por su parte, sigue teniendo sentido para un desplazamiento aislado. Si solo vas a cruzar el puente de Brooklyn o a recorrer una distancia corta entre dos estaciones, pagar un día completo puede ser innecesario.

No hay un umbral universal de rentabilidad. Depende de la tarifa anual vigente, de los impuestos, del número de días de uso y de la frecuencia de los viajes. Lo que sí se puede afirmar es que una membresía anual no debe contratarse por intuición ni por la impresión de que cualquier uso intensivo durante una semana la amortiza. En 2026, además, hay que partir del precio actualizado tras el ajuste aplicado el 28 de enero, no de la cifra anterior.

Tarifas reales frente a lo que se paga

Un escenario sencillo ayuda a entender dónde aparecen los extras. Imaginemos a una persona que pasa cuatro días en Nueva York y utiliza la bici durante dos de ellos:

ConceptoCoste orientativo
Dos pases diarios a 25 dólares cada uno50 dólares
Varios anclajes dentro del tiempo incluido0 dólares de recargo
Un trayecto en e-bike de 20 minutos8,20 dólares de suplemento
Impuestos aplicablesDepende de la compra
Excesos de tiempo o errores de cronómetroVariable
Total antes de otros posibles cargos58,20 dólares más impuestos y excesos

La tabla no pretende fijar una factura universal. Sirve para visualizar la lógica: los anclajes dentro del límite no añaden un cargo por sí mismos, mientras que una sola e-bike puede tener un peso notable en el total. Si además se superan los 30 minutos en uno o varios trayectos, hay que sumar 0,41 dólares por cada minuto excedido.

La diferencia entre planificar y no hacerlo puede ser considerable, pero no hace falta exagerarla con cálculos imposibles. Diez minutos de exceso en diez trayectos representan 41 dólares. Una vuelta larga sin devolver la bicicleta durante una hora puede añadir alrededor de 14,35 dólares si el exceso es de 35 minutos. Son importes suficientemente claros como para justificar la atención al reloj sin convertir el viaje en una contabilidad permanente.

La mejor optimización no es perseguir un descuento en la aplicación: es saber si estás pagando una bicicleta clásica por trayectos o una eléctrica por minutos.

Tiendas privadas y alquiler por horas

Citi Bike no es la única opción para moverse en bicicleta por Nueva York. En Manhattan, especialmente alrededor de Central Park y Midtown, hay tiendas privadas que alquilan bicicletas por horas o por jornadas completas. También suelen ofrecer modelos distintos, como bicicletas tipo paseo, eléctricas con otras características, bicicletas infantiles y opciones para familias.

La comparación con Citi Bike no debe hacerse únicamente con el precio inicial. Una tienda privada puede resultar más cara durante la primera hora, pero ofrecer más comodidad si quieres mantener la misma bicicleta durante varias horas. También puede incluir casco, candado o asistencia básica, elementos que no forman parte de la misma manera del alquiler público.

Las diferencias principales son bastante concretas:

  • Duración: la tienda suele permitir mantener la bicicleta durante el periodo contratado sin reiniciar un trayecto cada 30 minutos.
  • Devolución: normalmente hay que volver al establecimiento original, en lugar de dejar la bici en cualquier estación de la red.
  • Horario: el alquiler depende del horario comercial de la tienda; Citi Bike está pensado para funcionar de forma continua.
  • Modelo: las tiendas ofrecen más variedad de tallas y tipos de bicicleta.
  • Depósito y documentación: pueden solicitar documento de identidad y una preautorización en la tarjeta.
  • Seguro: algunas ofrecen coberturas adicionales, pero hay que leer qué incluyen y qué exclusiones aplican.

Para una familia con niños, para quien busque una bicicleta cómoda o para quien quiera recorrer Central Park sin mirar el reloj cada media hora, la opción privada puede ser más sencilla. Para desplazamientos urbanos de punto a punto, Citi Bike suele tener una ventaja clara: no obliga a regresar al lugar donde recogiste la bicicleta.

Los tours guiados son una tercera opción. Suelen incluir bicicleta, casco, guía y paradas explicativas, con un precio superior al alquiler puro. Tienen sentido si el objetivo principal es conocer la historia o la arquitectura de Central Park, Brooklyn o Manhattan y no simplemente llegar de un barrio a otro.

Antes de sacar la primera bici

El coste final depende menos de una supuesta letra pequeña que de varias decisiones sencillas tomadas antes de desbloquear la bicicleta. Una comprobación rápida evita la mayoría de los disgustos:

1. Decide cuánto durará cada trayecto. Si vas a hacer desplazamientos de menos de 30 minutos y devolverás la bicicleta entre ellos, el billete sencillo o el pase diario pueden encajar. Si planeas pedalear más tiempo seguido, calcula el recargo o compara con una tienda privada.

2. Comprueba el tipo de bicicleta. Una e-bike puede añadir 0,41 dólares por minuto para un usuario ocasional. Si buscas una bici clásica, confirma el modelo antes de aceptar.

3. Mira el precio final y los impuestos. La cifra base del pase no debe confundirse con el importe definitivo de la operación.

4. Deja margen para encontrar estación. No apures el minuto 30 ni el 45. Una estación llena o un anclaje que falla pueden prolongar el trayecto.

5. Verifica la devolución. No te alejes hasta que la estación o la aplicación indique que el viaje ha terminado.

6. Ten presente la responsabilidad por la bicicleta. El cargo por pérdida o robo no es un recargo ordinario: puede alcanzar 1.200 dólares más impuestos si la bicicleta sigue bajo tu responsabilidad.

7. Elige el producto según el uso real. La membresía anual solo tiene sentido con una frecuencia suficiente y debe calcularse con la tarifa vigente tras el ajuste de enero de 2026.

Veredicto sobre el alquiler de bicicletas en Nueva York

El alquiler de bicicletas en Nueva York no es necesariamente caro. Se vuelve caro cuando se utiliza Citi Bike como si fuera un alquiler tradicional por horas. El billete sencillo y el pase diario funcionan por trayectos; los 30 minutos se aplican a cada viaje de los productos ocasionales para bicicletas clásicas, no a la membresía anual, cuyo límite es de 45 minutos.

Si vas a dar un par de vueltas por Central Park, cruzar el puente de Brooklyn o moverte entre varios puntos de Manhattan, el pase diario puede ser práctico. Devuelve la bicicleta antes de que termine el tiempo incluido, comprueba siempre el anclaje y no desbloquees una e-bike por error si no quieres asumir el suplemento.

Si solo vas a realizar una ruta concreta, el billete sencillo puede ser suficiente. Si pretendes mantener una bicicleta durante horas sin interrupciones, compara con las tiendas privadas: pagar una tarifa por hora puede salir mejor que acumular recargos por exceso de tiempo y, además, tendrás una bici adaptada a tu talla y a tu recorrido.

La membresía anual es otra historia. Puede ser una herramienta razonable para residentes, estancias largas y usuarios que volverán a Nueva York varias veces. Pero la cifra de 239 dólares pertenece al periodo anterior al ajuste que entró en vigor el 28 de enero de 2026. Para contratarla ahora hay que consultar el precio actualizado y sumar los impuestos que correspondan.

La mejor bici de Nueva York no es la más rápida ni la más cara: es la que entiendes cómo se cobra y cómo se devuelve.

Con eso cubierto, el sistema deja de tener misterio. Vigila el tiempo en los billetes sencillo y diario, recuerda que las e-bikes empiezan a sumar desde el primer minuto para el usuario ocasional y no te marches de una estación hasta confirmar que el trayecto está cerrado. El resto es pedalear.

Información práctica

Moneda: USD

Circulación: por la derecha

Número de emergencia: 911

desde 3.74 USDReservar en línea

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre el billete sencillo y el pase diario de Citi Bike?
El billete sencillo cubre un único trayecto de hasta 30 minutos, mientras que el pase diario permite realizar trayectos ilimitados de hasta 30 minutos cada uno durante un periodo de 24 horas.
¿Qué ocurre si supero los 30 minutos de uso en un trayecto?
Se aplica un recargo por exceso de tiempo de 0,41 dólares por cada minuto adicional superado el límite de 30 minutos.
¿Cómo puedo evitar cargos adicionales al usar una bicicleta eléctrica?
Las bicicletas eléctricas tienen un suplemento de 0,41 dólares por minuto desde el inicio, por lo que la única forma de evitarlo es elegir una bicicleta clásica.
¿Cómo sé si he devuelto correctamente la bicicleta?
No basta con dejarla en la estación; debes comprobar el indicador de la base o verificar en la aplicación que el trayecto aparece como finalizado antes de alejarte.
¿Es recomendable la membresía anual para un turista?
La membresía anual está pensada para residentes o usuarios frecuentes, ya que requiere un compromiso de uso recurrente y su precio debe consultarse según las tarifas vigentes tras el ajuste de enero de 2026.